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La moneda con mayuscula

La Moneda con mayúscula IV. Dolar de George III resellado sobre un real de a ocho columnario de Carlos III

Hoy traigo una preciosa moneda 'doble', un columnario contramarcado de gran rareza: en concreto un real de a ocho de Carlos III de Lima de 1772 contramarcado con el busto de George III en un oval para darle valor de 4 shillings & 9 pence en 1797; fue subastado por St. James's Auctions (en asociación con Baldwin's) en su venta 14-15 el pasado 30 de septiembre como lote 246, en conservación AU55 (capsula NGC) y 5.000 libras de estimación;Dollar George III
Dollar de George III resellado sobre 8R de Carlos III de Lima. St. James Auctions 14-15, lote 246
la razón de ser de estas piezas fueron los graves problemas financieros que acuciaban al Banco de Inglaterra en pleno enfrentamiento con la Francia Revolucionaria (con España neutral entonces); hubo una corrida bancaria contra el Banco desde 1793 (declaración de guerra de la convención), y en 1797, por miedo a una invasión francesa, se precipitó dicha corrida de tal manera, que el stock de oro bajo del millón de libras, y se decidió suspender la convertibilidad de los billetes en el mes de febrero; a continuación, en marzo, para proveer liquidez en metal, se decidió sacar a la calle parte de la plata hispanoamericana acumulada por el Banco, dándole un curso legal de mayor valor que el contenido de plata (4s8d) para evitar su exportación y atesoramiento; de ahí la valuación de 4s9d.

Para contramarcar se usaron los ocho, cuatro, dos y un real que tenían almacenados (las dos últimas denominaciones en cantidades muy pequeñas); los reales de a ocho eran los más significativos -mayoritariamente piezas de Carlos IV de las cecas de Mexico, Lima, Potosí, Madrid y Sevilla- ya que venían a 'sustituir' en cierta medida las crowns (5 shillings) que eran las piezas de plata principales del sistema inglés (y que dieron origen a un par de chascarrillos en Inglaterra buenísimos: "The Bank, to make their Spanish dollars pass, stamped the head of a fool on the neck of an ass [El Banco, para pasar sus dólares españoles, estampó la cabeza de un loco en el cuello de un idiota]", y "Two kings' heads are not worth a crown [Las cabezas de dos reyes no valen ni una corona]"). Más escasas fueron las contramarcas sobre monedas de monarcas anteriores, por la diferencia temporal entre la acuñación de estas monedas y su remarcado. Y entre estas, la mayoría de las contramarcadas fueron sobre piezas de busto de Carlos III; los columnarios son pues las piezas más raras de esta serie (exceptuando algunas piezas francesas o useñas que algunos consideran dudosas) y no suelen verse en subasta pública (ni, añadiría, en venta abierta al público). En total se marcaron un poco más de 550.000 libras de plata, sobre los 2.350.000 monedas.

La sobrevaluación de estas monedas sobre su contenido en plata, más lo pequeño del diseño del punzonado, significó la aparición casi automática de piezas reselladas 'no oficiales'; la proliferación de resellados 'falsos' (en la práctica, las falsificaciones buenas del punzón son indistinguibles de los oficiales) hizo que se suspendiese la circulación de estas piezas en el mismo mes de octubre, retirándolas de la circulación cambiándolas por oro (incluyendo resellos falsos, mientras la moneda fuese buena -hay que recordar que el año anterior se empezaron a fabricar las falsificaciones de los talleres de Birmingham). Años después, en enero de 1803, se volvió a resellar, y a principios de 1804, se introdujo el cambio de la sustitución del punzón, haciéndolo más grande y de perfil octogonal; pero ocurriendo lo mismo que con el resellado oval (resellados falsificados), en mayo, usando prensas de vapor, se procedió a resellarlas con cuños que ocupaban toda la superficie de la moneda, con valor de 5 shillings primero, y después 5 shillings y 6 pences, marcados como dollar; estas monedas estuvieron en circulación hasta su retirada en 1817.1

En esta pieza en concreto, se añade el gran estado de conservación del real de a ocho, buen EBC tirando a EBC+ en mi opinión (el AU55 me parece algo optimista, aunque habría que tener la pieza en mano para opinar mejor), un más que aceptable MBC+ para el resello, y una gran patina; conjuntandolo todo, una grandísima pieza, que une una de las más bellas y significativas acuñaciones hispanas, el real de a ocho columnario, con la plasmación de unas circunstancias historicas que modelaron la historia del siglo XIX de Europa y el Mundo. Pieza estrella sin lugar a dudas para el feliz propietario, que tuvo que pagar finalmente 4.200 libras+comisión para hacerse con ella.

Personalmente esta es la moneda de las cuatro que he presentado hasta ahora que más me gustaría tener, por ser tanto un moneda española (un real de a ocho, y encima columnario) como una inglesa, y de un periodo sumamente interesante como es el de la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas.

Referencias:
1 la historia de los resellos está tomada de "Token money of the Bank of England", de Maberly Phillips, F.S.A., 1900.

La Moneda con mayúscula III. Aes grave as de Roma.

En esta ocasión traigo un extraordinario Aes Grave, subastado en la Triton XIII celebrada los pasados 5 y 6 de enero en Nueva York como el lote 280, en conservación EF y estimación de $5.000; Crawford 35/1, Sydenham 71, Sear 570; As republicano
As romano. Triton XIII lote 280
esta moneda fundida entre el 225 y el 217 a.C. fue la primera en llevar los conocidos motivos caracteristicos de los bronces republicanos del Janus bifronte en al anverso y la proa de una nave de guerra en el reverso; además fueron las últimas piezas de bronce de estandar libral (esto es, 1 as = 1 libra de bronce = 324gr.1), aunque especificamente este tipo pesaba un poco menos, aproximadamente 10 onzas (=270gr.), posiblemente debido al inicio de la devaluación del circulante de bronce; en el 217 a.C., ya Roma un año en guerra con Cartago en la Segunda Guerra Púnica, y posiblemente después de la derrota de un ejercito romano ante los cartagineses en la batalla del lago Tresimeno, se pasó a producir bronces con estandares cada vez más reducidos, primero a 1 as = 6 onzas = 162gr., después, sobre el 214 a.C. 1 as = 3 onzas= 81gr., para acabar el 211 a.C. en 1 as = 2 onzas = 54gr., más o menos en el apogeo de la campaña cartaginesa en Italia; interesante fenómeno monetario que muestra la pérdida de recursos de los romanos quemados en dicha guerra, que todavía se prolongó hasta el 202 a.C. en Africa con la derrota definitiva de los cartagineses en Zama.

Respecto a la moneda presentada aquí vemos un ejemplar en una conservación realmente notable para una pieza de bronce de 288gr.; en el anverso tenemos la cabeza de Janus bifronte, genuino Dios romano quizás procedente de la tradición etrusca, asociado a los inicios/finales de acontecimientos importantes, muy apropiado para el comienzo de la serie monetaria2 caracterizada por aparecer en el reverso la proa a derechas (el as marca la primera denominación que sigue con sus fracciones: semis (1/2), triens (1/3), quadrans (1/4), sextans (1/6) y uncia (1/12)); debajo del busto una raya horizontal, haciendo referencia al valor de 1 as; en el reverso tenemos la proa de una embarcación de guerra, probablemente una declaración explicita del creciente poder maritimo de Roma3, ejemplificado en la anterior primera guerra púnica que tuvo un importante componente naval, y arriba una raya vertical, de nuevo señalando el valor de 1 as; una auténtica joya de la república romana, que le costó a su feliz propietario 6.000$ más comisión.

Referencias:
1 los datos de los estandares de peso y su evolución temporal están tomados de "Roman Republican Coinage" [RRC], de Michael Crawford.
2 pag xxii en "Coins of the Roman Republic in the British Museum. Vol I", de H.A. Grueber.
3 nota 6 en pag 718 de [RRC]

La Moneda con mayúscula II. Tetradracma de Atenas

Hoy presento un magnífico tetradracma ateniense, quizás la moneda más señera y sin duda alguna la más conocida de la todas las acuñaciones griegas clásicas. Este en concreto fue el lote #141 de la Triton XIII, celebrada los pasados 5 y 6 de enero en Nueva York; en conservación EF y $5.000 de estimación; tetradracma ateniense
Tetradracma de Atenas. Triton XIII lote 141
Sear2526, SNG-Cop31, BMCGC 11-62, acuñada entre el 454-404 a.C., con el busto de Athena a derechas portando casco con cresta y adornado por tres hojas de olivo en el anverso, y la lechuza ateniense a derechas, rama de olivo, creciente y la leyenda AΘE, todo en un cuadrado incuso en el reverso; estos tetradracmas (con sus tipos anteriores y algunos posteriores) fueron sin duda la primera moneda de amplio uso 'internacional' que existió, que llegó a prácticamente todos los rincones del mundo antiguo debido al importante comercio ateniense apoyado por su potente flota y que propició la acuñación de una gran cantidad de imitaciones; este estatus no se alteró, a pesar de la debacle ateniense de la guerra del Peloponeso, hasta que hicieron aparición los tetradracmas de Alejandro III el Magno un siglo después. Según el Greek Coins and Their Values: Europe v. 1 de Sear, este tipo en concreto fue acuñado de forma masiva al coincidir con el conflicto con Esparta, llegando a ser la moneda más acuñada de la historia hasta entonces; tanto es así que el 100 Greatest Ancient Coins de Harlan J. Beck estima en más de 100.000 las conservadas en nuestros días.

Si por algo es destacable esta moneda, a parte de su buena conservación, es que el busto de la diosa está completo, mostrando casi completa la esquiva cresta del casco, algo bastante raro: de ahí el tremendo precio de salida y el no menos de adjudicación de $6.500, unas 3 veces y media más del precio aproximadamente medio que suelen alcanzar estas piezas en conservación EF, centradas y en las que no falte ningún detalle (aunque la cresta del casco suele quedar muy cortada). Un auténtico lujo para cualquier colección, y que en libro arriba citado de Harlan J. Beck, situa como la 10ª moneda más grande de la antigüedad. Libro, por cierto, que recomiendo mucho, ya que no es caro y tiene una selección de monedas profusamente ilustradas realmente impactantes. Un título casi obligado en mi opinión, si el coleccionista se dedica a la moneda clasica, y una perfecta tarjeta de presentación ante todo aquel que pregunte por nuestra afición.

La Moneda con mayúscula I. Sestercio de Vespasiano.

Hay monedas y Monedas. Monedas con mayúscula, que llaman la atención a primera vista, que llenan la colección de (casi) cualquier coleccionista. Son esas Monedas que habitualmente cuestan conseguirlas, de conservaciones imposibles, que en las subastas captan pujas y más pujas, sobrepasando con mucho las estimaciones llegando incluso a la locura. En definitiva, son el sueño que solo podemos disfrutar muy de vez en cuando, si es que podemos, porque en la mayoría de los casos estas Monedas están fuera del alcance de la mayoría de nosotros; pero ello no es óbice para no mostrarlas, ni que sea de manera virtual; quizás, en el fondo, no sea más que una lista de la envidia -sana -a aquellos que pueden disfrutar de la tenencia de estas pequeñas maravillas.

Y empiezo con este magnífico sestercio romano de Vespasiano, sestercio de Vespasiano
Sestercio de Vespasiano. Gemini VI lote 435
subastado el pasado 10 de Enero en Nueva York en la subasta Gemini VI como el lote 435, en conservación EF y $4.000 de estimación; RIC 447, con la leyenda en el anverso: IMP CAES VESPAS AVG P M TR P P P COS III rodeando el busto laureado de Vespasiano, y en el reverso presentando a Marte con lanza y trofeo entre S C. Acuñada en 71, esta moneda es un ejemplo fascinante de la propaganda sobre el Emperador; pero quizás, lo más interesante de todo sea el retrato de este. De estilo realista, que presumiblemente lo muestra tal y como era en aquella época, y de una factura a la altura de las mejores acuñaciones sicilianas o seléucidas. Es realmente impresionante mirarlo, prácticamente una escultura amonedada.

Vespasiano, que nació en el 9, contaba con 61 años cuando se acuño este sestercio; en su retrato vemos a un hombre, anciano pero poderoso, en el cenit de su carrera política, en el increíblemente difícil periodo del alto imperio romano, como sucesor de la dinastia Julia-Claudia y el interludio de los cuatro emperadores de la guerra civil que llegó después de la muerte de Nerón. Su semblante serio pero resuelto y su frente arrugada dan la impresión de que nos encontramos ante una persona reflexiva, de carácter decidido y sin duda, ya que llegó donde llegó, de gran inteligencia. Sin dudarlo, el mejor retrato que he visto nunca del promotor del Coliseo.

Para acabar, mencionar que el feliz ganador de la pieza tuvo que desembolsar $5.500 más comisiones para llevarse esta obra de arte...

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