Hola amigo Tomás. Qué alegría este sitio, esta nueva oportunidad que nos brinda el ciberespacio para rememorar nuestra aventura profesional, periodística y literaria que fue nuestra querida revista "Sábado 13.30". Sin caer en la nostalgia, líbreme Dios de la funesta manía de recordar, me encantaría que pudiéramos retomar aquel espíritu libre del 13.30. Fueron unos tiempos bellos, éramos más jóvenes; tal vez más audaces, no teníamos nada que perder; e, incluso, estábamos más unidos, nuestras circunstancias personales nos lo permitían. Ahora, en cambio, podemos volver a estar "conectados" con estas herramientas que nos proporciona la Red. Y, si queremos y con poco esfuerzo, podemos volver a debatir, a pensar, a discutir, a ponderar, a argüir, a razonar, en definitiva, a pensar por nosotros mismos... Pero, sobre todo, podemos volver a aprender los unos de los otros. No se me olvidarán nunca nuestras famosas diatribas psicoanalíticas, o nuestros sesudos debates políticos, filosóficos o jurídicos al amparo de una cabecera ya mítica para nosotros. Con ese espíritu me encontrarás por estas páginas y espero que Jose Andrés también lo haga y, juntos, podamos comentar cosas y realizar una especie de "cibertertulia" a la que tan aficionados éramos. Me siento, pues, como en mi casa y espero que tengamos una buena travesía. Saludos.
Aquellos maravillosos años...