Completamente de acuerdo, Tomás, en que el aborto es el fracaso de tod@s. Cuando se llega a esta absurda situación en que la Sociedad, así con mayúsculas, acepta como "derecho" de la mujer acabar con la vida de su hij@, fallan muchas cosas como bien dices. Los bandazos en la historia de la humanidad se suceden con cierta recurrencia. Y éste, me temo, pueda ser uno de ellos. Me explicaré. La postura ante el aborto no se puede abordar desde un punto de vista puramente ideológico y menos aún político. Habremos de admitir que hay situaciones que deben ser examinadas a la luz de la ética, la moral o el llamado Derecho Natural. Si no nos podemos poner de acuerdo en esta premisa, el diálogo será de sordos y acabaremos con lo que tenemos ahora. Una derecha que juega la carta de la Iglesia católica, en su legítima defensa de la Vida del nasciturus; una izquierda que cree que lo mejor es que las mujeres decidan, sin el concurso de nadie más que ellas (menuda injusticia frente a la pareja que ha colaborado "naturalmente" en ese embarazo); y el resto de la ciudadanía buscando su sitio entre tanta sinrazón. Y optar aquí entre lo progre y lo rancio es, sencillamente, de necios. No se trata de eso y los parámetros ideológicos aquí no funcionan. Se trata, más bien, de posturas personales y de rebuscar en los rincones de nuestra conciencia para entrar, sin miedos, en el territorio de lo moral. Otra cosa es condenar y meter en la cárcel a las mujeres que abortan. Eso ya lo hemos vivido y, por mi parte, es otro fracaso añadido al ya fracaso del embarazo no deseado. Así no volvamos a situaciones superadas, pero tampoco abramos la puerta a "derechos" inventados, sin base social ni necesidad objetiva. Por no hablar del extremo de introducir la no obligatoriedad de informar a los padres por parte de las menores de 18 años. Que ya fue le culmen de la tontería. En fin, bienvenido este blog en el poder dialogar, debatir y escribir... como en los viejos tiempos. Salud@s, Germán.
Completamente de acuerdo,